El Hotel Boutique La Yegua Loca está situado en la hermosa y austral ciudad de Punta Arenas en Chile, justo debajo del más importante mirador llamado "Cerro de la Cruz", donde se puede apreciar una panorámica de todo el centro de la ciudad y del histórico Estrecho de Magallanes. 

Este hotel temático, fruto de la rehabilitación de una antigua casona de corte inglés construida el año 1929, está ambientado en los oficios y tradiciones de la Patagonia y nace de la pasión y amor que Paola Milosevic y Sergio Solar sienten por esta maravillosa región. Aquí en el fin del mundo, desde mediados de 1800 comenzaron a llegar pioneros croatas, ingleses, chilotes y tantos otros, quienes compartieron sus tradiciones y esfuerzo para forjar el destino de Magallanes, legándonos una invaluable riqueza socio cultural que es la que se muestra en cada uno de los rincones del hotel.

Bienvenidos a la Yegua Loca.

Sus 8 habitaciones son un homenaje a los antiguos oficios y tradiciones arraigados en la Patagonia Chilena: El Galpón de Esquila, La Pesebrera, La Quinta, El Herrero, El Lechero, El Carpintero, El Soguero y El Carrero. Todas ellas cuentan con antigüedades típicas de los oficios y lugares de las estancias, mostrándolas de una forma innovadora para sorprender y acercar a los clientes a su historia.

Ubicadas en el segundo y tercer piso de la casa, 4 de ellas cuentan con vista panorámica y 4 con vistas a la ciudad, desde donde sorprender con la majestuosidad del Estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego, la colorida ciudad de Punta Arenas y el fin del continente americano.

Equipamiento: Todas las habitaciones cuentan con calefacción central, baño privado, camas super King matrimoniales o dobles superiores, con conexión WIFI, teléfono, escritorio, porta maletas y caja fuerte, secadores de cabello y amenities.

 

El hotel cuenta con el Restaurante La Cocina de la Nonna, ambientado al más puro estilo cocina de estancia patagónica, donde se han rescatado recetas croatas y típicas regionales como el Chupe de Centolla, el Garrón de Cordero, los Ñoquis Croata o el Pulpo Grillado y donde además disfrutar de exquisitos postres como la Creme Brulee, la Leche Asada, el Brownie de Chocolate o su famoso Cheesecake. 

Por último su Bar, fiel reflejo de las antiguas pulperías patagónicas, es el espacio perfecto para tomar un aperitivo antes del almuerzo o la cena, y poder comprar productos confeccionados por artesanos de la región. Entre los tragos recomendado, el reconocido Potro Sour y el Ruibarbito. Las bebidas pueden ser acompañadas de sus imperdibles "Tablas para compartir".